Archivo del Tag ‘siglo XIX’.

Miguel ReP

Hay quines definen a la historia del hombre como una eterna lucha entre los pueblos, las sociedades o clases. Algunos hasta se animan a aseverar que a la historia se la escribe con la guerra. Frederic Nietzsche habla sobre la utilidad de la historia para la vida, donde encuentra tres grandes grupos: Si el hombre que quiere crear algo grande necesita del pasado, se apodera de él por medio de la historia monumental; quien en cambio prefiere permanecer en lo acostumbrado y venerado desde siempre, cultiva lo pasado como historiador anticuario; y sólo el que siente el pecho oprimido por una necesidad actual y que a cualquier precio quiere quitarse la carga de encima, tiene la necesidad de una historia crítica, es decir, que juzgue y que pronuncie sentencias.[1] Quizá sea el bueno de Don Miguel de Unamuno quien, entro [...]

"Flying lesson", Robert y Shana ParkeHarrison

Hubo una persona que escribió un libro llamado Del espíritu. Pero, parece por 1750 en la medieval Europa, lo espiritual ya estaba registrado, tenía dueño. El poder hegemónico de la monarquía francesa con anuencia del papa Clemente XIII, no sólo prohibió el libro y la lectura de él (“y en cualquier idioma”, agregó el Supremo Pontífice 13), sino que hicieron una hoguerita pública al pié de las escalinatas de este o aquél elegante palacete galés.

Helvétius, autor del libro hecho cenizas, para evitar similar destino tuvo que retractarse un par de veces. En la segunda, pidió disculpas bajo el argumento de que en ningún momento del texto quiso ofender a dios y que cuando hablaba de espíritu no se refería a esa cosita tan especial que dios puso en todos nosotros y que pum y que pam… Resumiendo: zafó.

Hasta acá, esta historia no es más que otro de los sucesos cotidianos —¿de fines?— de la edad media. Lo llamativo llega unos años después [...]


"Hay recuerdo de cosas futuras, como hay esperanza de cosas pasadas, y esto es la añoranza" - M. Unamuno

La Confederación Argentina toma aspecto y conciencia de Nación

Las masas populares se alinean detrás del estanciero Juan Manuel Rosas en pos de un futuro territorio nacional, federal y popular. Las Provincias Unidas de 1816, o la República de Rivadavia en 1826, habían sido un caos de guerras internas, ensayos constitucionales, fracasos exteriores, sometimientos económicos y pobreza interior que llevaron a la disgregación de la patria de 1810. Desde 1831, cuando trece provincias se alinearon en el Pacto Federal propuesto por Juan Manuel de Rosas, la férrea mano del Restaurador construyó la nación, llevándose por delante los intereses internos y los apetitos exteriores que bajo el erróneo lema de Sarmiento “Civilización o Barbarie” proponen el centralismo del poder en unas pocas manos porteñas. Estos unitarios se creen “civilizados” por admirar e imitar a Europa, así como servir a sus propósitos dominadores; los “bárbaros”, en cambio, descreen de las intenciones de los europeos y defienden el federalismo. Unitarios y federales forman dos argentinas opuestas y sobre todo: enemigas. Una minoría —pero capacitada por su [...]