“No apelar al sentido común sino cuando la comprensión y la ciencia se acaban, es una de las invenciones sutiles de los últimos tiempos, que permite al charlatán más superficial rivalizar con la cabeza más profunda y oponerle resistencia”. Immanuel Kant.
Luego de la muerte de Néstor, casi inmediatamente, hubo quienes empezaron a difundir tendenciosos relatos en los que, con falsas argumentaciones, intentaban aseverar conclusiones nacidas del odio y la malicia.
Por ejemplo, una forma canallesca del falsear un argumento es usando parónimos: los productos lácteos al calentarse o estacionarse quiebran su estructura diferenciando la sustancia útil de los sedimentos grasos sobrantes, más conocidos como la nata. Una sobra del periodismo que, saturado en grasa, tiene una percepción parcializada del exterior y ya no sirve para nada son las opiniones de Jorge Lanata que están de más.
No hay nada que justifique el traspaso de las propiedades de un ente a otro por el sólo hecho de ser parónimos. O sea, al momento de pensar seriamente, uno no puede atribuirle a un ex ministro de economía las propiedades de un equino.
Hacía mucho tiempo que no lo veía (aunque más justo sería decir que, teniendo en cuenta la frecuencia con al cual solía verlo, 6 o 7 meses significa mucho tiempo). Y siempre es placentero cruzarse con él. Con sólo saludarlo alcanza para ver ahí: donde hay tanta historia y tantas cosas vividas pero, sin embargo, una chispa de burla se atraviesa por esa mirada cuasi borgeana (o thomyorkenesca). Supongo que por temor a ser pesado, nuca me di el placer de interrogarlo sobre su pasado como me hubiese gustado. No es mucho lo que sé de él. Sólo unas pocas y eclécticas cosas entre las que se encuentran el haber tomado la fábrica en la que trabajaba; o el hecho de que sea inventor, carpintero, profesor de piano, recientemente bisabuelo, productor (o mejor dicho, coordinador) . Desde hace un par [...]
Sucedió algo bastante curioso o por lo menos injusto, desigual. Luego de un año de trabajo, se terminó la primera fase del plan establecido para palear las inundaciones porteñas provocadas por el mal drenaje del entubado Arroyo Maldonado. La excavadora, que fue bautizada por los visitantes de la página oficial de la ciudad como si se tratara de un nacimiento en el Zoo, llegó a su primer destino: un pozo sin terminar. Mayor es la curiosidad que despiertan los medios capaces de transformar un hecho previsto en un suceso, dentro de una cobertura tan falsa que sólo faltó Rodríguez Larreta vestido de astronauta y diciendo: “Es un pequeño paso para la escavadora, pero un gran paso para la Ciudad”. Todos los canales de cable dedicados a noticias, o por lo menos los que emite Cablevisión, más todos los noticieros de los [...]













